jueves, 17 de julio de 2014

LAS PUERTAS EQUIVOCADAS


Por: Juan Manuel Diaz

Un día vas por la calle, caminando con las manos en los bolsillos vacíos, tocando puertas a la ligera para ver si alguna de ellas se abre con la intención de acogernos en una maravillosa zona de confort. Un día cruzas los puentes de afán y con el anhelo de encontrar la verdad absoluta, tocando puertas para ver si en alguna de ellas se esconde lo justo, lo real, lo que supones que es lo correcto, sin encontrarlo. Puedes pasar gran cantidad de tiempo tocando puertas con el fin de encontrar lo que imaginas que es el amor, sin tener éxito. Puedes toparte con cien personas en la vida, y con las cien puedes creer ser feliz, hasta que pasa algo que las obliga a no permanecer y dejar vacíos que tardan un huevo en llenarse. Es ahí donde te das cuenta que has tocado las puertas equivocadas, que quizás pese a tu esfuerzo y dedicación en todo lo que te propones, las cosas no han salido como esperabas simplemente porque tocaste las puertas equivocadas. Aquellas puertas que se abrían a la mitad para decirte que no te querían como huésped, o que te querían para uno que otro rato mientras alguien más hacia la visita.

Pasa el tiempo y vas adquiriendo experiencia, vas conociendo el camino porque ya pasaste por ahí. Sabes en donde están las piedras para que puedas saltar en medio del rio sin mojarte, y sabes con exactitud en que parte del pedregal se cruzan los personajes indeseables, ya los has enfrentado. Sabes que no puedes repetir los errores que ya cometiste y tienes clarísimo cuales son las puertas que no deberás volver a tocar. Sabes que deberás esforzarte mucho más, porque las cosas buenas no caen del cielo, ni se consiguen con el golpear de los dedos, no es un secreto que los sueños se cumplen con trabajo, con disciplina, con humildad pero nunca con vergüenza. Poco a poco vas despejando el camino y las noches se hacen cómplice de los deseos más remotos, la almohada se hace confidente como en cualquier historia nocturna, del camino que emprendes desde el momento en que mirando el techo ante el silencio de la noche, visualizas lo que puedes hacer, lo que eres capaz de lograr solo si tienes la valentía, el coraje y la fe. Solo si trabajas con fuerza y te levantas con una causa cada mañana, solo si tienes la disponibilidad de luchar por cada cosa que has deseado desde que tienes uso de razón.

Una mañana despiertas y sientes que has logrado parte de lo que has deseado, no todo, porque no te alcanzara la vida para hacer cada cosa que quieres, pones los pies en tierra y sonríes porque el fruto del trabajo ha sido recompensado, que los errores de ayer son cosa del pasado, que las personas que no permanecen, quizás no merecían estar en tu vida, que el trabajo incansable es la puerta correcta para llegar a ese recinto de tranquilidad, de satisfacción, y de amor propio, es ahí cuando dejas de tocar puertas porque ahora son los demás quienes tocan la tuya y con respeto y decisión sabrás que hacer frente a cada quien que se pare en tu alfombra de bienvenida, solo es cuestión de que nunca seas la puerta equivocada.





martes, 1 de julio de 2014

SOMOS COLOMBIA, SOMOS MUNDIAL.

Por: Juan Manuel Diaz

Tuvieron que pasar 16 años para que una Selección Colombia pudiera volver a participar en un Mundial de fútbol. Fueron 3 los mundiales a los que dejamos de asistir y en los que tuvimos que conformarnos con ver a Brasil, Argentina y demás selecciones participar. Toda una generación de colombianos hoy ve a su selección por primera vez en una cita mundialista, y apenas muchos pueden sentir lo que se siente escuchar el Himno Nacional en un evento como la Copa del Mundo. Y qué decir de la sensación de poder gritar con el alma un gol en un partido oficial de un mundial, inexplicable.

Infinidad de jugadores, miles de convocatorias, y varios directores técnicos pasaron por la Selección Colombia con la intención de llevarlo nuevamente a un Mundial, muchos de ellos con más pena que gloria. Hoy todo es distinto, hemos hecho historia gracias a un señor que se llama José Néstor Pekerman, un hombre de nacionalidad argentina que alguna vez en su vida trabajó como taxista. Hoy hemos hecho historia gracias a la genialidad de un jovencito criado en Ibagué y que a sus escasos 22 años se postula como el goleador y mejor jugador del presente Mundial. Nos hemos destacado gracias a Ospina, a Yepes, a Abel, a Cuadrado, a Jackson, a Armero, y a todos los jugadores que han dejado todo en la cancha en cada partido. Hemos dejado en el camino a Grecia, Costa de Marfil, Japón y Uruguay, a quien eliminamos en octavos de final. Hemos estado en boca de millones de personas en el mundo y nuestros jugadores hoy son motivo de admiración entre propios y extraños. Hoy ocupamos el lugar número 1 en el ranking de la FIFA como la mejor selección y nos damos el lujo de que nuestro arquero suplente, sea uno de los hombres que participó en Francia 98 nuestro último mundial. Como si fuera poco, el mismo hace parte de un record, como el hombre más veterano en jugar un mundial, 43 años y un sinfín de historias que tras camerinos comparte con los más jóvenes.

Puedo seguir nombrando lo que representa actualmente ese grupo de ciudadanos colombianos que trabajan como futbolistas y que se divierten mientras ganan millones. Sin embargo me voy a quedar con el orgullo de llegar hasta donde hoy hemos llegado. Realmente, que ganemos o perdamos frente a Brasil, no puede alterar el sentimiento que hoy nos embarga por lo demostrado hasta aquí, desde ya somos ganadores. Yo espero que seamos nosotros los que ganemos y que el triunfo ante la anfitriona del torneo y la pentacampeona del mundo, sea una página más de la historia dorada que ya hemos cambiado con estar aquí. Gracias a todos por la fuerza. Su amigo, Juan Manuel Díaz.